Thursday, 30 June 2011

India

Sigo viva!
En india no conocen el concepto de "gratuito" así que no hay wifi en ningún lado. Ademas de que hasta las ciudades importantes son un pueblito con exceso de tráfico, y no sólo de autos y camiones, sino de peatones irresponsables, motoristas, tuc-tucs, perros, aves, monos y vacas callejeras también.

Llegué bien, hace poco más de 3 semanas a Mumbai. No me gustó mucho esa ciudad, no se si esto se debe a que fue mi primera impresión de India o por el tipo de ciudad o qué, pero me desanimé bastante. Claro que sabia que venia a un país de miseria, pero como siempre, la teoría la practica son muy diferentes. Lo primero que vi saliendo del aeropuerto fue montón de basura, kilos, y gente y vacas buscando comida entre los kilos de desperdicio. Además llovía muchísimo. Así que toda la suciedad flotaba por las calles.
Los primeros días los pasé pensando que la vida o el mundo es muy injusto.
Después decidí aceptar la filosofía hindú del karma y dejar de sufrir.

A partir de ahí todo ha ido mejorando.
Ya no tengo miedo de salir a la calle; he descubierto que los locales me tienen mas miedo a mi que yo a ellos y que les da pavor acercarse a mi.
También eso a veces me incomoda un poco. Tanto hombres como mujeres se me quedan viendo como si fuera de otro planeta.
Los niños son más divertidos y me sonríen y me preguntan cosas y me regalan dulces y se toman fotos conmigo y me piden q les tome fotos con mi cámara.

Otro mito: La comida. La verdad es que es riquísima! Me mintieron diciendo que bajaría de peso aquí. Lo único que aún me da miedo es enfermarme o ser huésped de algún parásito extraño. Espero que no sea el caso :s

He vivido experiencias inolvidables, probado comidas diferentes, he observado y sido parte de una cultura increíblemente rica y exótica, interesantísima, conocido gente muy distinta y todo eso ha ampliado mi panorama. Siento que veo la vida con otros ojos y desde una perspectiva que antes de este viaje no tenia y creo, también, que ha cambiado cómo vivo y no sólo como veo la vida.

Ya casi regreso, sólo 3 semanas más. Y debo confesar que estoy casi tan ansiosa por regresar que como estaba por irme.